
José Jorge Sánchez Muñoz es un arquitecto y escultor ceramista egresado de la Greenwich Pottery House de Nueva York y del Centro de Artes Visuales de Montreal, con una trayectoria de veintisiete años de trabajo en las artes.
Ha llevado a cabo más de cuarenta y cuatro exposiciones individuales y ha participado en más de setenta colectivas en distintas galerías y museos en México y en países como Estados Unidos, Canadá, Francia, España, Italia, Portugal, Argentina, Chile y Colombia entre otros.
En Guadalajara ha expuesto en distintas galerías privadas y espacios culturales tales como el Museo del Premio Nacional de la Cerámica, el Congreso del Estado, el Palacio Municipal de Guadalajara, la Casa Museo López Portillo, el Museo del Periodismo y las Artes Gráficas, Ex Convento del Carmen, Cámara de Comercio, Alianza Francesa, Biblioteca “Juan José Arreola”, Museo Raúl Anguiano, por mencionar algunos.
En el año 2001 obtuvo el premio “Marilyn Sadin” como el ceramista más destacado del año en la ciudad de Nueva York, su obra ha sido seleccionada en diversos concursos de cerámica en España (L´Alcora, Manisés, Las Ramblas); en el año 2005 fue ganador del Primer Lugar en la categoría de “Cerámica Contemporánea” del Premio Nacional de la Cerámica en México, lo que avala la calidad y técnica de su obra.
En la actualidad, José Jorge sigue experimentando con diversas técnicas de cerámica, a la que incorpora personajes en su nueva incursión por el realismo fantástico, a través de piezas logradas con un alto grado de dificultad lo que las hace unas piezas vivas y con un gran movimiento y calidad expresiva con el sello característico y original de su creador.
“El trabajar con mis manos la tierra, no solo me remonta a la tradición milenaria de las culturas antiguas del mundo, sino también a la pasión de transformar el polvo en una forma que transmite mis emociones a través del fuego, con la complicidad del agua y del aire.
A través de diseños que encarnan vivencias, me gusta recrear los espacios que en mi existencia han tenido algún significado y que quedan inmortalizados no solo en mis recuerdos, sino a través de colores y figuras que en su proceso han pasado por la gran prueba tangible de los cuatro elementos.
También es fundamental para mi el hacer un homenaje a la creación del universo, con el mundo mineral empleado en los esmaltes cerámicos y a la grandeza del espíritu humano, con personajes que en sus tocados o penachos, materializan la riqueza de sus sentimientos y creencias que son plasmadas como testigos de la riqueza de la evolución personal, social y cultural”















